Enfermedades transmitidas por agua contaminada en cultivos agrícolas.
Kopper et al. (2009) señalan que el agua de riego es uno de los principales vehículos de transmisión de patógenos en los cultivos agrícolas, ya que, al emplear fuentes contaminadas con aguas residuales o descargas domésticas, se introducen bacterias como Salmonella spp. y Escherichia coli en el campo, lo que eleva el riesgo de brotes gastrointestinales en la población.
Por su parte, Monge et al. (2010) reportaron que estudios comparativos de lechugas cultivadas de forma tradicional, orgánica e hidropónica en el Área Metropolitana de San José revelaron que más del 70 % de las muestras contenían coliformes fecales; además, en un 13,3 % se aisló Salmonella spp. y en un 3,3 % Listeria monocytogenes, evidenciando que la contaminación puede ocurrir tanto en el suelo como en el circuito de agua nutritiva.
La misma investigación destaca que el hallazgo de patógenos en sistemas hidropónicos (los cuales teóricamente deberían reducir el riesgo) demuestra que, sin un adecuado tratamiento y monitoreo del agua, incluso tecnologías más “limpias” pueden resultar igualmente peligrosas.
Blanco et al. (2010) advierten que los brotes asociados al consumo de productos agrícolas contaminados implican no solo costos médicos y pérdida de jornadas laborales, sino también una merma en la confianza del consumidor y una afectación económica para los productores, que ven reducida su competitividad tanto en el mercado interno como en el de exportación.
Finalmente, Piedra et al. (2017) enfatizan que la adopción de Buenas Prácticas Agrícolas (incluyendo filtración, desinfección del agua de riego y monitoreo microbiológico periódico), junto con la capacitación continua de los agricultores, resulta esencial para garantizar que el agua utilizada no sea fuente de enfermedades y para proteger la inocuidad de los alimentos costarricenses.
La evidencia recopilada demuestra que la calidad del agua de riego es un factor crítico en la inocuidad de los productos agrícolas, ya que puede ser un vehículo de patógenos peligrosos como Salmonella, E. coli y Listeria monocytogenes. Esta problemática afecta tanto a sistemas tradicionales como hidropónicos, evidenciando que ninguna tecnología está exenta de riesgos si no se implementan controles rigurosos. Además del impacto sanitario, las consecuencias económicas y sociales de los brotes por alimentos contaminados son significativas. Por ello, la aplicación de Buenas Prácticas Agrícolas y el monitoreo constante del agua de riego son medidas imprescindibles para asegurar la seguridad alimentaria y mantener la competitividad del sector agrícola.
Blanco, A., Acuña, M. T., Montero, M. Á., Bolaños, H., & Campos, E. (2010). Vigilancia sanitaria de los alimentos en Costa Rica. INCIENSA. https://www.researchgate.net/profile/Adriana-Blanco-Metzler/publication/263467470_Vigilancia_sanitaria_de_alimentos_en_Costa_Rica/links/55b63eb608aec0e5f436ef5d/Vigilancia-sanitaria-de-alimentos-en-Costa-Rica.pdf
Kopper, G., Calderón, G., Schneider, S., Domínguez, W., & Gutiérrez, G. (2009). Enfermedades transmitidas por alimentos y su impacto socioeconómico: Estudios de caso en Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua(Informe técnico). FAO. https://www.proyectosame.com/brotes/Apoyo/Bibliograf%C3%ADa/26.%20Enfermedades%20transmitidas%20por%20alimentos..pdf
Monge, C., Chaves, C., & Arias, M. L. (2010). Bacteriological quality of traditional, organic and hydroponic cultured lettuce in Costa Rica [Informe de investigación]. Universidad de Costa Rica.https://ve.scielo.org/scielo.php?pid=S0004-06222011000100009&script=sci_arttext
Piedra, L., Ramírez, F., Luna, S., & Araya, A. (2017). Manual de buenas prácticas agrícolas y ambientales para el cultivo de arroz en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado, Costa Rica. SINAC/JICA. https://repositorio.una.ac.cr/items/fa41f946-e17d-436c-8a1c-19f4def04c82



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